Argentina avanza en el desarrollo de la tecnología de ARN mensajero (ARNm) como una herramienta estratégica para mejorar la accesibilidad a vacunas innovadoras y fortalecer la sostenibilidad del sistema de salud, tanto a nivel nacional como regional. En ese marco, autoridades de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS), junto a representantes de Global Affairs Canadá, visitaron las instalaciones de Sinergium para conocer los avances de la plataforma ARNm y explorar nuevas oportunidades de cooperación internacional.
Durante la recorrida, se presentaron los desarrollos realizados en la planta productiva actualmente en funcionamiento y los avances de una nueva planta en construcción, diseñada específicamente para la implementación de esta tecnología bajo estrictos estándares de Buenas Prácticas de Manufactura. La ampliación de la infraestructura apunta a aumentar la capacidad productiva y consolidar un entramado tecnológico capaz de sostener la investigación, el desarrollo y la producción de vacunas de última generación en el país.
Desde una perspectiva sanitaria, la incorporación de la tecnología ARNm representa una herramienta flexible y escalable, capaz de adaptarse rápidamente a distintos patógenos. Esta capacidad resulta clave para acortar los tiempos de respuesta ante emergencias sanitarias, uno de los principales desafíos que enfrentan los sistemas de salud en contextos de crisis, como quedó en evidencia durante la pandemia de COVID-19.
Uno de los proyectos más avanzados es el desarrollo de una vacuna ARNm contra la gripe aviar H5N1. Este desarrollo funciona como un prototipo tecnológico que permite poner a prueba procesos productivos, controles de calidad y capacidades técnicas que podrían activarse de manera acelerada ante una eventual pandemia de influenza. En paralelo, Sinergium trabaja en el desarrollo de vacunas ARNm dirigidas a otros virus y bacterias de relevancia regional, alineando la investigación con las prioridades sanitarias locales.
Más allá del impacto científico, la iniciativa se inscribe en una estrategia orientada a fortalecer la sostenibilidad del sistema de salud. La producción local de vacunas innovadoras contribuye a reducir la dependencia de proveedores externos, una de las principales fuentes de vulnerabilidad para los países de ingresos bajos y medios, y permite mejorar las condiciones de acceso, disponibilidad y previsibilidad en la provisión de insumos críticos.
El proyecto cuenta con el respaldo del Programa de Transferencia de Tecnología de la OMS y el Medicines Patent Pool (MPP), la Plataforma Regional de Innovación y Producción de la OPS, Global Affairs Canadá y, más recientemente, la Coalición para la Innovación en Preparación ante Epidemias (CEPI). Este entramado de apoyos refuerza un enfoque global que prioriza el acceso equitativo a vacunas y terapéuticos, y reconoce el valor estratégico de desarrollar capacidades productivas en el Sur Global.
En un contexto marcado por el aumento de los costos sanitarios, la presión sobre los presupuestos públicos y las desigualdades en el acceso a tecnologías de salud, este avance se presenta como una apuesta de largo plazo para fortalecer la seguridad sanitaria regional y sentar las bases para un ecosistema de innovación más integrado, capaz de responder a futuras amenazas pandémicas sin comprometer la sostenibilidad de los sistemas de salud ni profundizar las brechas de acceso.