En los establecimientos de salud, el destino de los productos médicos rotulados como de un solo uso no es una discusión meramente técnica. Reprocesarlos o descartarlos implica tomar decisiones que impactan en la seguridad del paciente, en la calidad de la atención, en los costos del sistema y en el ambiente. En ese contexto, la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), junto con la Asociación Argentina de Farmacéuticos de Hospital (AAFH), la Confederación Farmacéutica Argentina (CoFA), la Fundación para el Desarrollo de la Esterilización en Argentina (FUDESA) y Adecra + Cedim, dio a conocer un posicionamiento interinstitucional que busca aportar claridad a una práctica tan extendida como heterogénea.
Desde la SADI manifiestan que el documento, elaborado por consenso, tiene como propósito ofrecer un marco de referencia técnico-científico para el reprocesamiento seguro de productos médicos de un solo uso, evitando tanto la reutilización indiscriminada como el descarte automático sin evaluación previa.
Un problema de la práctica cotidiana
El reprocesamiento de productos médicos de un solo uso forma parte de la realidad diaria de numerosos sistemas de salud, impulsado por la escasez de insumos, el alto costo de determinadas tecnologías y la creciente generación de residuos sanitarios. Sin embargo, cuando se realiza sin criterios claros, puede aumentar el riesgo de eventos adversos, infecciones asociadas al cuidado de la salud o fallas en el funcionamiento de los dispositivos.
En este sentido, el documento advierte que la reutilización no controlada, al igual que el descarte indiscriminado, representa un problema sanitario. Por eso el trabajo - dirigido a equipos de salud, comités de control de infecciones, servicios de esterilización, responsables de calidad y autoridades sanitarias-, tiene el objetivo de brindar una herramienta técnica que favorezca decisiones informadas y seguras.
El consenso interinstitucional establece criterios para evaluar el reprocesamiento y define los requisitos indispensables que deben cumplirse para garantizar la seguridad del paciente. Entre ellos se incluyen condiciones de infraestructura, recursos humanos capacitados y equipamiento adecuado para las distintas etapas del proceso: limpieza, desinfección, esterilización y control de calidad.
Además, el documento incorpora criterios de exclusión, aspectos legales y regulatorios vigentes y recomendaciones para el desarrollo de políticas institucionales seguras, remarcando que el reprocesamiento no puede depender de decisiones individuales ni de urgencias coyunturales.
Desde las instituciones firmantes subrayan que su finalidad no es promover la reutilización como regla general, sino establecer cuándo y cómo podría evaluarse de manera responsable, siempre bajo protocolos validados y con respaldo institucional.
El posicionamiento, elaborado por especialistas en infectología, esterilización, farmacia hospitalaria y gestión sanitaria, establece un marco técnico-científico para evaluar cuándo y cómo un producto médico de uso único podría ser reprocesado de manera segura.
Entre los puntos centrales se destacan:
La necesidad de una decisión interdisciplinaria, a cargo de un Comité de Reuso institucional.
Requisitos estrictos de infraestructura, recursos humanos capacitados y equipamiento adecuado.
Criterios de exclusión claros para productos que no deben reprocesarse bajo ninguna circunstancia.
La obligación de documentar, validar y controlar cada etapa del proceso.
El respeto por el marco legal y regulatorio vigente en Argentina.
Evidencia, diseño y ambiente
El posicionamiento también plantea la necesidad de investigar, ensayar y documentar rigurosamente la evidencia científica y empírica que respalde el reprocesamiento de productos rotulados como de un solo uso, cuando se considere viable bajo condiciones adecuadas.
Asimismo, se promueve el diseño de estrategias que contemplen la reutilización desde la etapa de fabricación, incorporando un enfoque controlado y seguro. Este punto se vincula con otro eje central del documento: la reducción del impacto ambiental asociado a los residuos sanitarios, cuyo efecto se relaciona con enfermedades prevenibles y con un problema de salud pública creciente.
Decisiones que empiezan antes del uso
Lejos de plantear soluciones simplificadas, el documento propone ordenar el debate, fortalecer las prácticas existentes y ofrecer criterios comunes para un problema que atraviesa a todo el sistema de salud.
Desde la SADI destacan que la seguridad del paciente comienza mucho antes del contacto con el producto médico, y que cada decisión en este proceso -reprocesar, reutilizar o descartar- resulta determinante. En ese recorrido, el consenso interinstitucional busca aportar evidencia, previsibilidad y responsabilidad a una discusión que ya no puede darse sin marcos claros.
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