jueves 22 de enero de 2026 - Edición Nº2605

SALUD PÚBLICA | 21 ene 2026

Medicamentos

El nuevo mapa del mercado farmacéutico argentino

Entre 2016 y 2025, la industria creció en términos reales, aumentaron las exportaciones y se profundizó la dependencia de importados, especialmente en los segmentos de mayor costo, según un informe oficial del Ministerio de Salud.


Un nuevo informe del Ministerio de Salud de la Nación revela que la industria farmacéutica argentina creció en términos reales entre 2016 y 2025, aunque ese crecimiento estuvo acompañado por transformaciones estructurales que plantean desafíos sanitarios, productivos y económicos. El estudio muestra una mayor presencia de medicamentos importados en el mercado interno y una creciente concentración del gasto en tratamientos de alto precio, especialmente los oncológicos y los inmunomoduladores.

El análisis fue elaborado por la Dirección Nacional de Economía de la Salud a partir de una sistematización de datos oficiales del INDEC y recorre, trimestre a trimestre, la evolución de la facturación de la industria farmacéutica durante casi una década.

“El informe muestra un crecimiento real del sector -con un fuerte aumento de las exportaciones-, una mayor participación de medicamentos importados en el mercado interno y una creciente concentración de la facturación en segmentos de alto precio”, señaló Alejandro Sonis Giri, director Nacional de Economía de la Salud.

Exportaciones en alza y mercado interno

Entre el cuarto trimestre de 2016 y el segundo trimestre de 2025, la facturación total del sector farmacéutico creció en términos reales, aunque con ritmos muy diferentes según su origen. Las exportaciones lideraron el crecimiento, con un aumento acumulado del 86,7%, impulsadas en gran medida por la evolución del tipo de cambio y los mercados regionales e internacionales.

En el mercado interno, la reventa local de medicamentos importados creció un 70,5%, mientras que la producción nacional destinada al consumo local aumentó un 28,9%, evidenciando una expansión más moderada.

Esta dinámica se tradujo en un mayor peso de los productos importados en el mercado interno. En 2016 representaban el 28,3% de la facturación, mientras que en 2025 alcanzaron el 37,5%, el nivel más alto de toda la serie analizada. El dato refleja una creciente dependencia del componente externo y un impacto directo sobre el déficit comercial del sector.

Avance de los medicamentos de alto precio

Uno de los principales cambios identificados por el informe es la concentración creciente del gasto farmacéutico en los medicamentos antineoplásicos e inmunomoduladores. Este grupo terapéutico pasó de explicar el 17,3% del mercado interno al 25% en menos de diez años, convirtiéndose en el segmento de mayor peso económico.

El crecimiento está asociado a la innovación tecnológica, a precios elevados y a un factor clave: la cobertura total y obligatoria de estos tratamientos por parte del sistema de salud, tanto en el sector público como en la seguridad social y el subsector privado.

Este fenómeno se da en contraste con otros grupos terapéuticos como los antiinfecciosos sistémicos  cuya participación en el mercado se redujo de manera significativa.

El informe también visibiliza los cambios en la composición del consumo de medicamentos. Actualmente, casi el 70% de la facturación del mercado interno se concentra en cinco grupos de medicamentos: antineoplásicos e inmunomoduladores (25%), aparato digestivo y metabolismo (14,7%), aparato cardiovascular (11,7%), sistema nervioso (10,2%) y antiinfecciosos sistémicos (6,6%).

En particular, los antiinfecciosos para empleo sistémico mostraron un retroceso marcado: su participación cayó del 10,8% en 2016 al 6,6% en 2025, principalmente por una fuerte disminución de la reventa de productos importados.

Producción nacional: fortalezas y retrocesos

El informe también evidencia realidades productivas muy distintas según el tipo de medicamento. Mientras que los fármacos del aparato cardiovascular y del sistema nervioso se sostienen casi exclusivamente con producción nacional, los antineoplásicos e inmunomoduladores presentan una alta dependencia de importaciones.

En este último segmento, por cada peso facturado en producción nacional, hoy se facturan 3,79 pesos en medicamentos importados, una brecha que se amplió a lo largo del período analizado. En cambio, los antiinfecciosos muestran una tendencia inversa: la producción nacional ganó terreno y desplazó progresivamente a los productos importados.

Un insumo clave para la política sanitaria

El documento, titulado Evolución del mercado farmacéutico argentino 2016–2025, es el primer análisis longitudinal completo sobre la facturación del sector, basado en información oficial del INDEC y en un panel de 58 empresas farmacéuticas.

Desde el Ministerio de Salud destacan que el informe aporta evidencia clave para comprender la dinámica del mercado y orientar decisiones de política pública, especialmente en los segmentos que concentran la mayor parte del gasto y presentan estructuras altamente concentradas.

“El documento aporta evidencia empírica para caracterizar la dinámica del sector farmacéutico argentino y sus implicancias sanitarias, productivas y económicas”, subrayó Sonis Giri, y remarcó la importancia de contar con información sólida para fortalecer la sostenibilidad del sistema de salud y mejorar los resultados sanitarios.

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