domingo 25 de febrero de 2024 - Edición Nº1908

PUNTO DE VISTA | 2 oct 2023

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de mortalidad en el mundo  

Las condiciones que afectan al corazón o a los vasos sanguíneos, como un ataque cardíaco, accidente cerebrovascular e insuficiencia cardíaca, provocan más de 20,5 millones de fallecimientos al año. En Argentina las enfermedades del corazón representan la principal causa de mortalidad, con una tasa de 173 por cada 100.000 habitantes.


El 29 de septiembre se conmemoró el Día Mundial del Corazón, una iniciativa global impulsada desde hace más de dos décadas por la Federación Mundial del Corazón (WHF, por sus siglas en inglés) con el objetivo de informar y concientizar a la comunidad sobre las enfermedades cardiovasculares, incluidas las cardiopatías y los accidentes cerebrovasculares, así como fomentar las medidas que contribuyen a prevenirlas y controlarlas.

El lema de la campaña, “Conoce tu corazón”, invita a movilizar a las personas a informarse sobre el cuidado de la salud cardiovascular para tomar el control de su bienestar y mejorar la calidad de vida.

Las enfermedades cardiovasculares (ECV) son la principal causa de mortalidad en el mundo. Las condiciones que afectan al corazón o a los vasos sanguíneos, como un ataque cardíaco, accidente cerebrovascular e insuficiencia cardíaca, provocan más de 20,5 millones de fallecimientos al año. La mayoría de estas muertes suceden en países de ingresos medios y bajos. En Argentina, el último informe de Estadísticas Vitales (2021) del Ministerio de Salud de la Nación, indica que las enfermedades del corazón representan la principal causa de mortalidad, con una tasa de 173 por cada 100.000 habitantes.

Según explicó el Dr. Miguel González, jefe de Cardiología del Sanatorio Finochietto (MN 62869), “las enfermedades cardiovasculares pueden producirse por diversas causas; la principal es la formación de depósitos de grasa en la paredes de las arterias, llamada aterosclerosis, que obstruye y dificulta la circulación de la sangre al corazón y el cerebro. Además existen factores de riesgo que afectan significativamente la salud cardiovascular como una dieta rica en sodio, la hipertensión arterial, el tabaquismo, el sedentarismo, la hipercolesterolemia y la obesidad”.

El dato positivo es que el 80% de las muertes prematuras por estas enfermedades pueden prevenirse mediante cambios en el estilo de vida a través de una alimentación sana, la práctica de ejercicio, el manejo del estrés y evitar el consumo de tabaco.

 Conocer para prevenir 

  •     La sal es la principal fuente de sodio, que es un factor de riesgo para eventos cardíacos, accidente cerebrovascular (ACV) e insuficiencia renal crónica. La Organización Mundial de la Salud recomienda que el consumo diario de sal no supere los 5 gramos; en Argentina es de alrededor de 11,2 gramos de sal al día. Se estima que reduciendo dicho valor a 8 g al día, se podrían evitar 6000 muertes en nuestro país.

Las principales medidas para disminuir la ingesta de sal son: retirar el salero de la mesa, utilizar sales de cocina bajas en sodio y limitar o evitar los productos enlatados, envasados y procesados.

  •     La hipertensión arterial se entiende como la medición de una presión arterial máxima mayor de 140 mmHg y una presión mínima mayor de 90 mmHg (comúnmente manifestadas como 14/9). Debido a que la hipertensión arterial es asintomática –no genera cefalea, sangrado nasal ni conjuntival– muchas personas desconocen su condición de hipertensas; de hecho se estima que cerca del 40% de los afectados no lo sabe. De ahí la importancia de controlar la presión arterial.
  •     El sedentarismo es un riesgo importante para las ECV. Realizar aproximadamente 150 minutos de actividad física moderada por semana (30 minutos diarios de lunes a viernes), contribuye a reducir un 30% la posibilidad de enfermedad cardiovascular. Todas las actividades cuentan: caminar, bailar, las tareas domésticas, subir las escaleras, andar en bicicleta.
  •     El tabaco no sólo afecta a quien lo consume sino también al entorno, a los tabaquistas pasivos. Estimaciones indican que 1 de cada 10 muertes cardiovasculares están vinculadas al tabaquismo. A los 2 años de dejar de fumar, el riesgo de enfermedad coronaria disminuye significativamente.
  •     El colesterol elevado tiene relación directa con los eventos cardiovasculares. Se recomienda realizar análisis de laboratorio para conocer el estado de colesterolemia al menos una vez cada 1 o 2 años en los mayores de 45 o 55 años, hombres y mujeres respectivamente. Es recomendable controlar de forma más frecuente en el caso de antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular, en personas con sobrepeso, sedentarias, diabéticas o fumadoras.

Si bien los síntomas de las ECV pueden no manifestarse hasta que sucede un infarto o un accidente cerebrovascular, signos como dolor fuerte en el centro del pecho, falta de aire, debilidad súbita en alguna parte del cuerpo, dificultad para hablar o entender son algunas alertas, y en esos casos, es fundamental dirigirse de forma urgente por atención médica. Y ante cualquier duda, consultar siempre con un médico cardiólogo.

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