Durante décadas la menopausia fue considerada una experiencia privada, casi un asunto del que poco se hablaba fuera del consultorio médico pero el reconocimiento de sus efectos sobre la salud física, mental y social están comenzando a traducirse en políticas públicas En la Región Centro, legisladores de Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba impulsan iniciativas destinadas a garantizar atención integral, acceso a tratamientos, información y acompañamiento durante el climaterio, una etapa que aún permanece insuficientemente contemplada por los sistemas de salud.
El debate tendrá un nuevo capítulo el próximo 26 de junio en una jornada organizada por la Asociación Argentina para el Estudio del Climaterio (AAPEC) y la Delegación Región Centro -integrada por Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba- en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), que reunirá a especialistas de todo el país para analizar los últimos avances científicos en salud femenina y servirá además como escenario para la presentación conjunta de los proyectos legislativos que avanzan en las tres provincias.
Fuera del radar
Aunque se trata de una transición biológica que atraviesa a una enorme proporción de la población, la menopausia y el climaterio continúan teniendo poca -o nula- presencia en las políticas sanitarias. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 1.000 millones de mujeres y otras personas con útero se encuentran actualmente transitando esta etapa en todo el mundo. En Argentina, se estima que son alrededor de cinco millones.
La menopausia marca el final de la vida reproductiva, generalmente entre los 45 y los 55 años pero el climaterio comprende un proceso más amplio que incluye la perimenopausia, la menopausia y la posmenopausia. Durante esta transición pueden aparecer síntomas que afectan la calidad de vida, como sofocos, trastornos del sueño, alteraciones del estado de ánimo, problemas urinarios y sexuales, además de un incremento del riesgo cardiovascular, metabólico y óseo.
A pesar de su magnitud persisten importantes barreras para acceder a información confiable, diagnósticos oportunos y tratamientos adecuados. La falta de formación específica en muchos equipos de salud, sumada a los estigmas culturales que todavía rodean a esta etapa de la vida contribuye a que las mujeres atraviesen el climaterio sin acompañamiento profesional o con respuestas fragmentadas por parte del sistema sanitario.
Cada vez más mujeres pasarán más de un tercio de su existencia en la etapa posmenopáusica, mientras que buena parte de las políticas públicas continúan concentradas en la salud reproductiva y materna, dejando en segundo plano las necesidades que aparecen después.
Proyectos para marcar agenda
Uno de los proyectos es el que impulsa la diputada provincial Andrea Zoff en Entre Ríos. La iniciativa propone crear el Programa Provincial de Atención Integral en el Climaterio y Menopausia, actualmente en tratamiento legislativo y con avances en la Comisión de Salud Pública de la Cámara de Diputados.
La propuesta busca garantizar una cobertura médica multidisciplinaria, con acceso equitativo a estudios diagnósticos, tratamientos farmacológicos, seguimiento clínico y estrategias de prevención. También contempla la capacitación de los equipos de salud, la elaboración de protocolos específicos y la descentralización de la atención para facilitar el acceso a controles preventivos en los centros de atención primaria de toda la provincia.
Según explicó la legisladora, el proyecto surgió ante la necesidad de “desterrar mitos y prevenir patologías asociadas”, promoviendo además la consulta temprana frente a los primeros síntomas y la adopción de hábitos saludables que permitan reducir riesgos futuros.
Una intervención temprana durante el climaterio puede disminuir la aparición de enfermedades cardiovasculares, metabólicas, óseas y trastornos de salud mental, reduciendo además costos asistenciales a largo plazo.
En Santa Fe también avanza un proyecto de ley que propone promover la atención integral de la menopausia y el climaterio en todo el territorio provincial. La iniciativa, presentada por la diputada Sonia Martorano, plantea garantizar información basada en evidencia científica, acceso equitativo a servicios de salud, prevención de factores de riesgo y seguimiento interdisciplinario de las personas que atraviesan la perimenopausia, menopausia y posmenopausia.
Entre sus principales ejes se destacan la elaboración de protocolos de atención integral, campañas de sensibilización, capacitación continua de los equipos sanitarios, promoción de la investigación científica y articulación con obras sociales y entidades de medicina prepaga para ampliar el acceso a las prestaciones vinculadas a esta etapa.
El proyecto también pone el foco en la prevención y detección temprana de factores de riesgo cardiovasculares, metabólicos, óseos, oncológicos y de salud mental, incorporando una mirada territorial orientada a reducir desigualdades en el acceso a la atención.
Córdoba forma parte de la nueva estructura regional impulsada por AAPEC y participará de la presentación conjunta de iniciativas durante la jornada de la UNL que apunta a fortalecer el trabajo coordinado entre especialistas, instituciones académicas, sociedades científicas y decisores políticos para impulsar políticas públicas que mejoren la atención de las mujeres durante el climaterio y la menopausia. La decisión de presentar las propuestas provinciales en un mismo ámbito refleja una estrategia regional orientada a instalar el tema en la agenda sanitaria y legislativa.
El antecedente nacional: salud, educación y trabajo
La discusión llegó al Congreso de la Nación en agosto de 2025 cuando los diputados nacionales Esteban Paulón y Mónica Fein presentaron el proyecto de ley 4188-D-2025, una iniciativa que busca reconocer y proteger los derechos de las personas durante la perimenopausia, menopausia y posmenopausia.
La propuesta plantea un abordaje integral que trasciende el ámbito estrictamente sanitario. Entre otros aspectos, incorpora las prestaciones vinculadas al climaterio dentro de la cobertura obligatoria del Programa Médico Obligatorio (PMO), con el objetivo de garantizar el acceso a consultas, estudios y tratamientos en todo el país.
Asimismo, prevé mecanismos de protección en el ámbito laboral para quienes presentan síntomas severos que afectan su desempeño cotidiano. Entre ellos, contempla la posibilidad de acceder a licencias específicas y solicitar adecuaciones razonables en las condiciones de trabajo cuando la situación clínica lo requiera.
La iniciativa también busca incorporar contenidos vinculados a la menopausia y el climaterio dentro de las estrategias de Educación Sexual Integral (ESI), promoviendo que estas temáticas sean abordadas en los distintos niveles educativos. En paralelo, propone fortalecer la formación de los futuros profesionales mediante la inclusión de contenidos específicos en las carreras vinculadas a la salud.
Se trata de uno de los primeros intentos de construir un marco normativo nacional que contemple la menopausia desde una perspectiva de derechos, salud integral, educación y trabajo.
Una deuda histórica del sistema de salud
El avance simultáneo de iniciativas provinciales y nacionales refleja un cambio de paradigma que lejos de considerar la menopausia como un episodio exclusivamente biológico o una experiencia individual, proponen un abordaje desde la salud pública vinculada al envejecimiento saludable, la prevención de enfermedades crónicas y la calidad de vida.
La visibilidad del tema también pone de relieve una deuda histórica de los sistemas sanitarios: acompañar a millones de mujeres durante una etapa que puede extenderse durante décadas y tener un impacto en su bienestar físico, emocional, social y laboral.
El desafío es ahora transformar los consensos científicos y las iniciativas legislativas en políticas sostenidas que garanticen información, atención y acompañamiento para una población que permanece prácticamente ausente de la agenda pública.