jueves 25 de junio de 2026 - Edición Nº2759

SALUD PÚBLICA | 25 jun 2026

“Muchas personas aún no perciben que puedan estar expuestas al VIH”

16:32 |Natalia Haag, directora nacional de Testeo y Prevención de AHF Argentina, analiza las causas que explican por qué casi la mitad de los nuevos diagnósticos de VIH en el país siguen realizándose de manera tardía. La urgencia de ampliar el acceso al testeo, fortalecer las campañas de prevención y reducir las barreras que aún dificultan el diagnóstico temprano.


En Argentina, alrededor de 140.000 personas viven con VIH, pero se estima que un 13% desconoce su diagnóstico. El dato, incluido en el último Boletín Epidemiológico sobre VIH e ITS del Ministerio de Salud, ayuda a explicar otro indicador preocupante: el 49% de los nuevos diagnósticos se realiza de manera tardía, cuando ya se perdió una valiosa oportunidad para iniciar tempranamente el tratamiento y prevenir complicaciones.

En el marco del Día Nacional de la Prueba de VIH, que se conmemora cada 27 de junio, especialistas y organizaciones comunitarias insisten en la necesidad de ampliar el acceso al testeo y fortalecer las estrategias de prevención para revertir una situación que persiste a pesar de los importantes avances registrados en las últimas décadas.

Datos relevados por AIDS Healthcare Foundation (AHF) Argentina, organización internacional dedicada a la prevención, testeo y atención del VIH, muestran que durante 2025 el 32% de las personas que se realizaron un test de VIH en sus dispositivos lo hicieron por primera vez en su vida. A su vez, tres de cada diez nuevos diagnósticos detectados correspondieron a personas que nunca antes se habían testeado. La proporción fue incluso mayor entre las mujeres, donde alcanzó el 37%.

Para Natalia Haag, directora nacional de Testeo y Prevención de AHF Argentina, uno de los principales desafíos continúa siendo la baja percepción de riesgo.

«El principal problema es que muchas personas aún no perciben que puedan estar expuestas al VIH y, por lo tanto, no incorporan el testeo como una práctica habitual de cuidado de la salud», señaló en diálogo con Comunicar Salud. A esto, agregó, se suman factores como el estigma, la desinformación y las dificultades de acceso a los servicios sanitarios.

El diagnóstico como herramienta de prevención

La especialista destacó que actualmente existen tratamientos altamente eficaces que permiten a las personas con VIH llevar una vida plena y saludable. Sin embargo, para que esos beneficios se materialicen resulta indispensable acceder al diagnóstico de manera oportuna.

«Cuando el diagnóstico llega tarde, se pierde la oportunidad de iniciar tempranamente el tratamiento, mejorar la calidad de vida y evitar complicaciones», explicó y recordó que hoy existe evidencia contundente sobre el concepto conocido como Indetectable = Intransmisible (I=I): una persona con VIH que recibe tratamiento y alcanza una carga viral indetectable no transmite el virus por vía sexual.

En ese sentido, Haag remarcó que el testeo no solo tiene impacto individual, sino también comunitario. «Conocer el resultado permite acceder a un tratamiento que mejora la salud y también funciona como una herramienta de prevención», afirmó.

Barreras persistentes

La detección temprana depende de múltiples factores, entre ellos la disponibilidad de campañas de información y la facilidad para acceder a servicios de salud. Consultada sobre el impacto de la reducción de acciones preventivas y las dificultades de acceso al sistema sanitario, Haag advirtió que las campañas cumplen un rol central para mantener el tema presente en la agenda pública. «Cuando disminuyen, también bajan las oportunidades de que las personas perciban si están en riesgo y decidan acercarse a realizarse una prueba», sostuvo y explicó que cualquier obstáculo -económico, geográfico, administrativo o asociado al estigma- puede retrasar el diagnóstico. «Cuanto más difícil resulta acceder a información, testeo y atención, mayores son las probabilidades de que una persona llegue al sistema cuando ya presenta síntomas o complicaciones», indicó al tiempo que consideró fundamental sostener políticas públicas de prevención, garantizar el acceso universal al testeo y fortalecer los dispositivos comunitarios que acercan estos servicios a la población.

Un análisis que va más allá del VIH

El test de VIH también suele constituir una puerta de entrada al diagnóstico de otras infecciones de transmisión sexual. Entre ellas, la sífilis, cuyos casos continúan en aumento en Argentina. Según datos oficiales, durante 2025 se registraron 46.779 casos, lo que representa un incremento del 75,6% respecto de 2022.

«Es necesario que las personas sexualmente activas, sin importar su género o edad, incorporen el testeo como un chequeo de rutina más», planteó Haag e insistió en que muchas personas pueden vivir con VIH durante años sin presentar síntomas. Por eso, subrayó que el estado de salud no puede evaluarse únicamente por la percepción subjetiva de bienestar.

«Hacerse la prueba es un acto de cuidado hacia uno mismo y hacia los demás. El test es gratuito, confidencial y rápido. En pocos minutos permite despejar dudas y tomar decisiones informadas sobre la propia salud», afirmó.

Cuatro años de una ley con desafíos pendientes

Este año se cumplen cuatro años de la sanción de la Ley Nacional de Respuesta Integral al VIH, Hepatitis Virales, ITS y Tuberculosis, que incorporó un enfoque basado en derechos humanos y promovió una mirada integral de la prevención, la atención y el acompañamiento de las personas afectadas.

Sin embargo, los indicadores actuales muestran que persisten brechas importantes entre los objetivos de la normativa y la realidad sanitaria. La elevada proporción de diagnósticos tardíos y el número de personas que aún desconocen su condición reflejan la necesidad de profundizar las estrategias de promoción, prevención y acceso al testeo.

En este contexto, AHF Argentina realizará jornadas gratuitas de testeo rápido de VIH y sífilis en distintos puntos del país hasta el 27 de junio, incluyendo actividades en la Ciudad de Buenos Aires, San Vicente, Morón, Resistencia, Corrientes, Itatí, Posadas, Rosario, Los Polvorines y San Salvador de Jujuy. Las pruebas requieren solo una gota de sangre, son confidenciales y permiten obtener el resultado en aproximadamente 20 minutos.

Además, la organización brinda durante todo el año atención, consejería, entrega de preservativos y testeos gratuitos en sus Centros Comunitarios de Salud Sexual ubicados en la Ciudad de Buenos Aires, Rosario y Mar del Plata. Para obtener más información: AHF.

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