La Alianza Argentina por la Salud de la Mujer, impulsada por Women in Global Health (WGH) Argentina reúne a organizaciones científicas, académicas, gubernamentales, de la sociedad civil y de cooperación internacional comprometidas con la promoción de políticas públicas con perspectiva de género. La integran la Asociación Médica Argentina (AMA), la Asociación Argentina de Oncología Clínica (AAOC), la Asociación de Mujeres en Salud, la Fundación Interamericana del Corazón Argentina (FIC), Fundación FLOR, el Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria (IECS), el Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, la Municipalidad de Córdoba, Pro Mujer, la Sociedad de Medicina del Trabajo de la Provincia de Buenos Aires, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y ONU Mujeres.
Consulta nacional
La apertura de la jornada estuvo a cargo de Elsa Labat, de la Comisión de la Alianza Argentina por la Salud de la Mujer, quien destacó la importancia de consolidar un espacio federal y multisectorial que acompañe las transformaciones en materia de salud.
El encuentro permitió además compartir datos preliminares de la consulta nacional participativa «Lo que las mujeres necesitan», impulsada por Women in Global Health (WGH) Argentina. La iniciativa ya reunió las respuestas de más de 1.800 mujeres busca identificar las principales barreras, necesidades y demandas vinculadas con la atención sanitaria y se propone reflejar, en primera persona, la propia voz de las mujeres.
La presidenta de WGH Argentina, María Emilia Caro, compartió los primeros hallazgos de la consulta y destacó la necesidad de ampliar su alcance territorial y la diversidad de perfiles participantes para construir una radiografía más representativa de la realidad sanitaria de las mujeres argentinas. “Los datos preliminares muestran que el 72,9% de las mujeres tiene actualmente algún aspecto de su salud postergado y entre las principales situaciones identificadas, el 55,3% posterga chequeos preventivos y el 42,6% consultas con especialistas” detalló Caro y señaló que además, “el 66% afirmó haber relegado su propia atención para cuidar a otras personas, una realidad que pone de manifiesto el impacto de las tareas de cuidado sobre la salud de las mujeres”.
La consulta federal también permitió hasta ahora identificar problemáticas específicas que atraviesan distintas etapas de la vida, donde la salud mental aparece como una preocupación transversal, mientras que la menopausia y el climaterio emergen entre las principales brechas señaladas por las mujeres de mediana edad. “Según los resultados que se recabaron hasta ahora el 56,7% de las mujeres de entre 45 y 54 años identificó esta temática como una necesidad insuficientemente atendida por el sistema de salud”, agregó la presidenta de WGH Argentina. Si bien son datos incipientes, la completitud de la misma permitirá darle magnitud y enfoque a esta iniciativa.
Construir una agenda común
Zulma Ortiz, asesora experta de WGH Argentina, coordinó la plenaria y propuso ordenar el trabajo alrededor de una agenda compartida que permita transformar diagnósticos y demandas en prioridades concretas para la acción del sistema de salud en la Argentina.
«La Alianza busca traducir la complejidad de los problemas que afectan la salud de las mujeres en una agenda común. Hablamos de mejorar la calidad y la continuidad de la atención, fortalecer la producción de datos y evidencia, y ampliar la participación de las mujeres en las decisiones que afectan su salud», señaló.
Además, Ortiz remarcó que la consulta nacional constituye una herramienta clave para legitimar el proceso de construcción de esa agenda, al incorporar de manera directa la voz de las mujeres. «Contar con estas respuestas nos permite construir prioridades basadas en necesidades expresadas por las propias mujeres y le da una enorme legitimidad al trabajo que estamos realizando», sostuvo.
Durante los intercambios, la exministra de Salud bonaerense también subrayó que el rol de la Alianza no es implementar políticas públicas ni sustituir las responsabilidades del Estado, sino contribuir a la construcción de consensos, generar evidencia y ayudar a identificar los problemas prioritarios que requieren atención.
«La mejor manera de contribuir desde la Alianza es definir con claridad cuáles son los problemas prioritarios. Sabemos que son muchos, pero justamente por eso necesitamos priorizar», afirmó.
A partir de ese marco, las organizaciones debatieron sobre las principales brechas que afectan la salud de las mujeres y avanzaron en la definición de tres ejes estratégicos que orientarán el trabajo conjunto durante los próximos meses: equidad en salud y modelos de atención durante todo el ciclo de vida; investigación, datos e innovación; y liderazgo y empoderamiento.
El primer eje busca abordar las desigualdades en el acceso y la calidad de la atención según las distintas etapas de la vida de las mujeres, desde la adolescencia hasta la vejez, incluyendo las brechas territoriales que condicionan el acceso a servicios y prestaciones.
El segundo apunta a fortalecer la producción de evidencia con perspectiva de género, mejorar la disponibilidad de datos desagregados por sexo e incorporar métricas que permitan medir inequidades y evaluar resultados.
El tercero pone el foco en las barreras estructurales que limitan el liderazgo de las mujeres en el sistema de salud y en la necesidad de ampliar su participación en los espacios donde se toman decisiones que impactan sobre su bienestar.
Comunicar y sostener las políticas públicas
El cierre del encuentro estuvo a cargo de la vicepresidenta de WGH Argentina Judit Díaz Bazán, quien puso el foco en la necesidad de sostener en el tiempo las políticas públicas vinculadas con la salud de las mujeres y fortalecer las estrategias de comunicación para ampliar el alcance de las acciones impulsadas por la Alianza.
«La construcción de derechos requiere perseverancia. Muchas de las conquistas alcanzadas fueron posibles gracias a la insistencia sostenida de organizaciones, profesionales y comunidades que entendieron que determinadas políticas debían mantenerse en el tiempo», expresó.
Díaz Bazán destacó que la Alianza reúne actores que trascienden los cambios de gestión y pueden contribuir a sostener una agenda basada en evidencia. En ese sentido, convocó a las organizaciones participantes a multiplicar la difusión de la consulta nacional para ampliar su alcance y fortalecer la representatividad de los resultados y a las que aún no forman parte, a sumarse en la construcción colectiva.
«Cada organización puede contribuir a acercar esta iniciativa a más mujeres, a más territorios y a más realidades. Cuantas más voces logremos incorporar, más sólida y representativa será la agenda que construyamos», afirmó al tiempo que señaló la importancia de fortalecer la comunicación pública sobre temas sanitarios. «Tenemos como tarea recuperar confianza, difundir información basada en evidencia y defender políticas que han demostrado mejorar la salud de la población», sostuvo.
Como síntesis de la jornada hubo acuerdo en que la articulación entre organizaciones, la producción de evidencia y una estrategia comunicacional sostenida serán claves para que la salud de las mujeres gane centralidad en la agenda pública.
Con esta primera plenaria la Alianza Argentina por la Salud de la Mujer se consolida como un espacio de articulación capaz de transformar diagnósticos compartidos en propuestas, tendiendo a reducir desigualdades, fortalecer políticas públicas y colocar la salud de las mujeres en el centro de la agenda sanitaria nacional.
De la articulación a la acción
La plenaria culminó con la firma de la Declaración de Aniversario, elaborada al cumplirse el primer año de creación de la Alianza. El documento reafirma el compromiso de las organizaciones integrantes de visibilizar las brechas estructurales que afectan la salud de las mujeres y promover transformaciones sustentadas en evidencia.
«La salud de las mujeres argentinas no puede seguir siendo una deuda pendiente del sistema», sostiene la declaración y sintetiza que, tras un año dedicado a construir consensos y consolidar una base técnica común, «2026 es el año de pasar de la articulación a la acción colectiva».